{"id":136,"date":"2016-12-27T06:00:06","date_gmt":"2016-12-27T06:00:06","guid":{"rendered":"http:\/\/institutojauretche.com.ar\/poema21\/?p=136"},"modified":"2019-11-08T10:39:42","modified_gmt":"2019-11-08T13:39:42","slug":"el-golpe-contra-salvador-allende-contado-por-garcia-marquez-un-documento-imperdible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.institutojauretche.com.ar\/poema21\/2016\/12\/27\/el-golpe-contra-salvador-allende-contado-por-garcia-marquez-un-documento-imperdible\/","title":{"rendered":"El golpe contra Salvador Allende, contado por Garc\u00eda M\u00e1rquez. Un documento imperdible."},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Chile, el golpe y los gringos. (Cr\u00f3nica de una tragedia organizada)<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-70\" src=\"http:\/\/revistapoema21.files.wordpress.com\/2016\/12\/imagen-5-n5.png\" alt=\"\" width=\"1642\" height=\"522\"><\/p>\n<p>A fines de 1969, tres generales del Pent\u00e1gono cenaron con cuatro militares chilenos en una casa de los suburbios de Washington. El anfitri\u00f3n era el entonces coronel Gerardo L\u00f3pez Angulo, agregado a\u00e9reo de la misi\u00f3n militar de Chile en los Estados Unidos, y los invitados chilenos eran sus colegas de las otras armas. La cena era en honor del Director de la escuela de Aviaci\u00f3n de Chile, general Toro Mazote, quien hab\u00eda llegado el d\u00eda anterior para una visita de estudio. Los siete militares comieron ensalada de frutas y asado de ternera con guisantes, bebieron los vinos de coraz\u00f3n tibio de la remota patria del sur donde hab\u00eda p\u00e1jaros luminosos en las playas mientras Washington naufragaba en la nieve, y hablaron en ingl\u00e9s de lo \u00fanico que parec\u00eda interesar a los chilenos en aquellos tiempo: las elecciones presidenciales del pr\u00f3ximo septiembre. A los postres, uno de los generales del Pent\u00e1gono pregunt\u00f3 qu\u00e9 har\u00eda el ej\u00e9rcito de Chile si el candidato de la izquierda Salvador Allende ganaba las elecciones. El general Toro Mazote contest\u00f3: \u201cNos tomaremos el palacio de la Moneda en media hora, aunque tengamos que incendiarlo\u201d<\/p>\n<p>Uno de los invitados era el general Ernesto Baeza actual director de la Seguridad Nacional de Chile, que fue quien dirigi\u00f3 el asalto al palacio presidencial en el golpe reciente, y quien dio la orden de incendiarlo. Dos de sus subalternos de aquellos d\u00edas se hicieron c\u00e9lebres en la misma jornada: el general Augusto Pinochet, presidente de la Junta Militar, y el general Javier Palacios, que particip\u00f3 en la refriega final contra Salvador Allende. Tambi\u00e9n se encontraba en la mesa el general de brigada a\u00e9rea Sergio Figueroa Guti\u00e9rrez, actual ministro de obras p\u00fablicas, y amigo \u00edntimo de otro miembro de la Junta Militar el general del aire Gustavo Leigh, que dio la orden de bombardear con cohetes el palacio presidencial. El \u00faltimo invitado era el actual almirante Arturo Troncoso, ahora gobernador naval de Valpara\u00edso, que hizo la purga sangrienta de la oficialidad progresista de la marina de guerra, e inici\u00f3 el alzamiento militar en la madrugada del once de septiembre.<\/p>\n<p>Aquella cena hist\u00f3rica fue el primer contacto del Pent\u00e1gono con oficiales de las cuatro ramas chilenas. En otras reuniones sucesivas, tanto en Washington como en Santiago, se lleg\u00f3 al acuerdo final de que los militares chilenos m\u00e1s adictos al alma y a los intereses de los Estados Unidos se tomar\u00edan el poder en caso de que la Unidad Popular ganara las elecciones. Lo planearon en fr\u00edo, como una simple operaci\u00f3n de guerra, y sin tomar en cuenta las condiciones reales de Chile.<\/p>\n<p>El plan estaba elaborado desde antes, y no s\u00f3lo como consecuencia de las presiones de la International Telegraph &amp; Telephone (I.T.T), sino por razones mucho m\u00e1s profundas de pol\u00edtica mundial. Su nombre era \u201cContingency Plan\u201d. El organismo que la puso en marcha fue la Defense Intelligence Agency del Pent\u00e1gono, pero la encargada de su ejecuci\u00f3n fue la Naval Intelligency Agency, que centraliz\u00f3 y proces\u00f3 los datos de las otras agencias, inclusive la CIA, bajo la direcci\u00f3n pol\u00edtica superior del Consejo Nacional de Seguridad. Era normal que el proyecto se encomendara a la marina, y no al ej\u00e9rcito, porque el golpe de Chile deb\u00eda coincidir con la Operaci\u00f3n Unitas, que son las maniobras conjuntas de unidades norteamericanas y chilenas en el Pac\u00edfico. Estas maniobras se llevaban a cabo en septiembre, el mismo mes de las elecciones y resultaba natural que hubiera en la tierra y en el cielo chilenos toda clase de aparatos de guerra y de hombres adiestrados en las artes y las ciencias de la muerte.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-74\" src=\"http:\/\/institutojauretche.com.ar\/poema21\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Imagen-6-N5-1024x738.png\" alt=\"\" width=\"660\" height=\"476\"><\/p>\n<p>Por esa \u00e9poca, Henry Kissinger dijo en privado a un grupo de chilenos: \u201cNo me interesa ni s\u00e9 nada del Sur del Mundo, desde los Pirineos hacia abajo\u201d. El Contingency Plan estaba entonces terminado hasta su \u00faltimo detalle, y es imposible pensar que Kissinger no estuviera al corriente de eso, y que no lo estuviera el propio presidente Nixon.<\/p>\n<p><strong>Ning\u00fan chileno cree que ma\u00f1ana es martes.<\/strong>&nbsp;Chile es un pa\u00eds angosto, con 4.270 kil\u00f3metros de largo y 190 de ancho, y con 10 millones de habitantes efusivos, dos de los cuales viven en Santiago, la capital. La grandeza del pa\u00eds no se funda en la cantidad de sus virtudes, sino el tama\u00f1o de sus excepciones. Lo \u00fanico que produce con absoluta seriedad es mineral de cobre, pero es el mejor del mundo, y su volumen de producci\u00f3n es apenas inferior al de Estados Unidos y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Tambi\u00e9n produce vinos tan buenos como los europeos, pero exportan poco porque casi todos se los beben los chilenos. Su ingreso per c\u00e1pita, 600 d\u00f3lares, es de los m\u00e1s elevados de Am\u00e9rica Latina, pero casi la mitad del producto nacional bruto se lo reparten solamente 300.000 personas. En 1932, Chile fue la primera rep\u00fablica socialista del continente, y se intent\u00f3 la nacionalizaci\u00f3n del cobre y el carb\u00f3n con el apoyo entusiasta de los trabajadores, pero la experiencia s\u00f3lo dur\u00f3 13 d\u00edas. Tiene un promedio de un temblor de tierra cada dos d\u00edas y un terremoto devastador cada tres a\u00f1os. Los ge\u00f3logos menos apocal\u00edpticos consideran que Chile no es un pa\u00eds de tierra firme sino una cornisa de los Andes en una oc\u00e9ano de brumas, y que todo el territorio nacional, con sus praderas de salitre y sus mujeres tiernas, est\u00e1 condenado a desaparecer en un cataclismo.<\/p>\n<p>Los chilenos, en cierto modo, se parecen mucho al pa\u00eds. Son la gente m\u00e1s simp\u00e1tica del continente, les gusta estar vivos y saben estarlo lo mejor posible, y hasta un poco m\u00e1s, pero tienen una peligrosa tendencia al escepticismo y a la especulaci\u00f3n intelectual. \u201cNing\u00fan chileno cree que ma\u00f1ana es martes\u201d, me dijo alguna vez otro chileno, y tampoco \u00e9l lo cre\u00eda. Sin embargo, a\u00fan con esa incredulidad de fondo, o tal vez gracias a ella, los chilenos han conseguido un grado de civilizaci\u00f3n natural, una madurez pol\u00edtica y un nivel de cultura que son sus mejores excepciones. De tres premios Nobel de literatura que ha obtenido Am\u00e9rica Latina, dos fueron chilenos. Uno de ellos, Pablo Neruda, era el poeta m\u00e1s grande de este siglo.<\/p>\n<p>Todo esto deb\u00eda saberlo Kissinger cuando contest\u00f3 que no sab\u00eda nada del sur del mundo, porque el gobierno de los Estados Unidos conoc\u00eda entonces hasta los pensamientos m\u00e1s rec\u00f3nditos de los chilenos. Los hab\u00eda averiguado en 1965, sin permiso de Chile, en una inconcebible operaci\u00f3n de espionaje social y pol\u00edtico: el Plan Camelot. Fue una investigaci\u00f3n subrepticia mediante cuestionarios muy precisos, sometidos a todos los niveles sociales, a todas las profesiones y oficios, hasta en los \u00faltimos rincones del pa\u00eds, para establecer de un modo cient\u00edfico el grado de desarrollo pol\u00edtico y las tendencias sociales de los chilenos. En el cuestionario que se destin\u00f3 a los cuarteles, figuraba la pregunta que cinco a\u00f1os despu\u00e9s volvieron a o\u00edr los militares chilenos en la cena de Washington: \u201c\u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 la actitud en caso de que el comunismo llegue al poder? -La pregunta era capciosa. Despu\u00e9s de la operaci\u00f3n Camelot, los Estados Unidos sab\u00edan a cierta que Salvador Allende ser\u00eda elegido presidente de la rep\u00fablica.<\/p>\n<p>Chile no fue escogido por casualidad para este escrutinio. La antig\u00fcedad y la fuerza de su movimiento popular, la tenacidad y la inteligencia de sus dirigentes, y las propias condiciones econ\u00f3micas y sociales del pa\u00eds permit\u00edan vislumbrar su destino. El an\u00e1lisis de la operaci\u00f3n Camelot lo confirm\u00f3: Chile iba a ser la segunda rep\u00fablica socialista del continente despu\u00e9s de Cuba. De modo que el prop\u00f3sito de los Estados Unidos no era simplemente impedir el gobierno de Salvador Allende para preservar las inversiones norteamericanas. El prop\u00f3sito grande era repetir la experiencia m\u00e1s atroz y fruct\u00edfera que ha hecho jam\u00e1s el imperialismo en Am\u00e9rica Latina: Brasil.<\/p>\n<p><strong>Do\u00f1a cacerolina se echa a la calle.&nbsp;<\/strong>El 4 de septiembre de 1970, como estaba previsto, el m\u00e9dico socialista y mas\u00f3n Salvador Allende fue elegido presidente de la rep\u00fablica. Sin embargo, el Contingency Plan no se puso en pr\u00e1ctica. La explicaci\u00f3n m\u00e1s corrientes es tambi\u00e9n la m\u00e1s divertida: alguien se equivoc\u00f3 en el Pent\u00e1gono, y solicit\u00f3 200 visas para un supuesto orfe\u00f3n naval que en realidad estaba compuesto por especialistas en derrocar gobiernos, y entre ellos varios almirantes que ni siquiera sab\u00edan cantar. El gobierno chileno descubri\u00f3 la maniobra y neg\u00f3 las visas. Este percance, se supone, determin\u00f3 el aplazamiento de la aventura. Pero la verdad es que el proyecto hab\u00eda sido evaluado a fondo: otras agencias norteamericanas, en especial la CIA y el propio embajador de los Estados Unidos en Chile, Edward Korry, consideraron que el Contingency Plan era s\u00f3lo una operaci\u00f3n militar que no tomaba en cuenta las condiciones actuales de Chile.<\/p>\n<p>En efecto, el triunfo de la Unidad Popular no ocasion\u00f3 el p\u00e1nico social que esperaba el Pent\u00e1gono. Al contrario, la independencia del nuevo gobierno en pol\u00edtica internacional, y su decisi\u00f3n en materia econ\u00f3mica, crearon de inmediato un ambiente de fiesta social. En el curso del primer a\u00f1o se hab\u00edan nacionalizado 47 empresas industriales, y m\u00e1s de la mitad del sistema de cr\u00e9ditos. La reforma agraria expropi\u00f3 e incorpor\u00f3 a la propiedad social 2.400.000 hect\u00e1reas de tierras activas. El proceso inflacionario se moder\u00f3: se consigui\u00f3 el pleno empleo y los salarios tuvieron un aumento efectivo de un 40 por ciento.<\/p>\n<p>El gobierno anterior, presidido por el dem\u00f3crata cristiano Eduardo Frei, hab\u00eda iniciado un proceso de chilenizaci\u00f3n del cobre. Lo \u00fanico que hizo fue comprar el 51 por ciento de las minas, y s\u00f3lo por la mina de El Teniente pag\u00f3 una suma superior al precio total de la empresa. La Unidad Popular recuper\u00f3 para la naci\u00f3n con un solo acto legal todos los yacimientos de cobre explotados por las filiales de compa\u00f1\u00edas norteamericanas, la Anaconda y la Kennecott. Sin indemnizaci\u00f3n: el gobierno calculaba que las dos compa\u00f1\u00edas hab\u00edan hecho en 15 a\u00f1os una ganancia excesiva de 80.000 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>La peque\u00f1a burgues\u00eda y los estratos sociales intermedios, dos grandes fuerzas que hubieran podido respaldar un golpe militar en aqu\u00e9l momento, empezaban a disfrutar de ventajas imprevistas, y no a expensas del proletariado, como hab\u00eda ocurrido siempre, sino a expensas de la oligarqu\u00eda financiera y el capital extranjero. Las fuerzas armadas, como grupo social, tienen la misma edad, el mismo origen y las mismas ambiciones de la clase media y no ten\u00edan motivo, ni siquiera una coartada, para respaldar a un grupo exiguo de oficiales golpistas. Consciente de esa realidad, la Democracia Cristiana no solo no patrocin\u00f3 entonces la conspiraci\u00f3n de cuartel, sino que se opuso resueltamente porque la sab\u00eda impopular dentro de su propia clientela.<\/p>\n<p>Su objetivo era otro: perjudicar por cualquier medio la buena salud del gobierno para ganarse las dos terceras partes del Congreso en las elecciones de marzo de 1973. Con esa proporci\u00f3n pod\u00eda decidir la destituci\u00f3n constitucional del presidente de la rep\u00fablica.<\/p>\n<p>La Democracia Cristiana era una grande formaci\u00f3n inter-clasista, con una base popular aut\u00e9ntica en el proletariado de la industria moderna, en la peque\u00f1a y media industria moderna, en la peque\u00f1a y media propiedad campesina, y en la burgues\u00eda y la clase media de las ciudades. La Unidad Popular expresaba al proletariado obrero menos favorecido, al proletariado agr\u00edcola, a la baja clase media de las ciudades.<\/p>\n<p>La Democracia Cristiana, aliada con el Partido Nacional de extrema derecha, controlaba el Congreso. La Unidad Popular controlaba el poder ejecutivo. La polarizaci\u00f3n de esas dos fuerzas iba a ser, de hecho, la polarizaci\u00f3n del pa\u00eds. Curiosamente, el cat\u00f3lico Eduardo Frei, que no cree en el marxismo, fue quien aprovech\u00f3 mejor la lucha de clases, quien la estimul\u00f3 y exacerb\u00f3; con el prop\u00f3sito de sacar de quicio al gobierno y precipitar al pa\u00eds por la pendiente de la desmoralizaci\u00f3n y el desastre econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>El bloqueo econ\u00f3mico de los Estados Unidos por la expropiaciones sin indemnizaci\u00f3n y el sabotaje interno de la burgues\u00eda hicieron el resto. En Chile se produce todo, desde autom\u00f3viles hasta pasta dent\u00edfrica, pero la industria tiene una identidad falsa: en las 160 empresas m\u00e1s importantes, el 60 por ciento era capital extranjero, y el 80 por ciento de sus elementos b\u00e1sicos importados. Adem\u00e1s, el pa\u00eds necesitaba 300 millones de d\u00f3lares anuales para importar art\u00edculos de consumo, y otros 450 millones para pagar los servicios de la deuda externa. Los cr\u00e9ditos de los pa\u00edses socialistas no remediaban la carencia fundamental de repuestos, pues toda industria chilena, la agricultura y el transporte, estaban sustentados por equipo norteamericano. La Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica tuvo que comprar trigo de Australia para mandarlo a Chile, porque ella misma no ten\u00eda y a trav\u00e9s del Banco de la Europa del Norte, de Par\u00eds, le hizo varios empr\u00e9stitos sustanciosos en d\u00f3lares efectivos. Cuba, en un gesto que fue m\u00e1s ejemplar que decisivo, mand\u00f3 un barco cargado de az\u00facar regalada. Pero las urgencias de Chile eran descomunales. Las alegres se\u00f1oras de la burgues\u00eda, con el pretexto del racionamiento y de las pretensiones excesivas de los pobres, salieron a la plaza p\u00fablica haciendo sonar sus cacerolas vac\u00edas. No era casual, sino al contrario, muy significativo, que aquel espect\u00e1culo callejero de zorros plateados y sombreros de flores ocurriera la misma tarde que Fidel Castro terminaba una visita de treinta d\u00edas que hab\u00eda sido un terremoto de agitaci\u00f3n social.<\/p>\n<p><strong>La \u00faltima cueca feliz de Salvador Allende.&nbsp;<\/strong>El Presidente Salvador Allende comprendi\u00f3 entonces, y lo dijo, que el pueblo ten\u00eda el gobierno pero no ten\u00eda el poder. La frase m\u00e1s alarmante, porque Allende llevaba dentro una almendra legalista que era el germen de su propia destrucci\u00f3n: un hombre que pele\u00f3 hasta la muerte en defensa de la legalidad, hubiera sido capaz de salir por la puerta mayor de la Moneda, con la frente en alto, si lo hubiera destituido el congreso dentro del marco de la constituci\u00f3n.<\/p>\n<p>La periodista y pol\u00edtica Rossana Rossanda, que visit\u00f3 a Allende por aquella \u00e9poca, lo encontr\u00f3 envejecido, tenso y lleno de premoniciones l\u00fagubres, en el div\u00e1n de cretona amarilla donde hab\u00eda de reposar el cad\u00e1ver acribillado y con la cara destrozada por un culatazo de fusil. Hasta los sectores m\u00e1s comprensivos de la Democracia Cristiana estaban entonces contra \u00e9l. \u201c\u00bfInclusive Tomic?\u201d -le pregunt\u00f3 Rossana.-\u201cTodos\u201d, contest\u00f3, Allende.<\/p>\n<p>En v\u00edsperas de las elecciones de marzo de 1973, en las cuales se jugaba su destino, se hubiera conformado con que la Unidad Popular obtuviera el 36 por ciento. Sin embargo, a pesar de la inflaci\u00f3n desbocada, del racionamiento feroz, del concierto de olla de las cacerolinas alborotadas, obtuvo el 44 por ciento. Era una victoria tan espectacular y decisiva, que cuando Allende se qued\u00f3 en el despacho, sin m\u00e1s testigos que su amigo y confidente, Augusto Olivares, hizo cerrar la puerta y bail\u00f3 solo una cueca.<\/p>\n<p>Para la Democracia Cristiana, aquella era la prueba de que el proceso democr\u00e1tico promovido por la Unidad Popular no pod\u00eda ser contrariado con recursos legales, pero careci\u00f3 de visi\u00f3n para medir las consecuencias de su aventura: es un caso imperdonable de irresponsabilidad hist\u00f3rica. Para los Estados Unidos era una advertencia mucho m\u00e1s importante que los intereses de las empresas expropiadas; era un precedente inadmisible en el progreso pac\u00edfico de los pueblos del mundo, pero en especial para los de Francia e Italia, cuyas condiciones actuales hacen posible la tentativa de experiencias semejantes a las de Chile: Todas las fuerzas de la reacci\u00f3n interna y externa se concentraron en un bloque compacto.<\/p>\n<p>En cambio los Partidos de la Unidad Popular cuyas grietas internas era mucho m\u00e1s profundas de lo que se admite, no lograron ponerse de acuerdo con el an\u00e1lisis de la votaci\u00f3n de marzo. El gobierno se encontr\u00f3 sin recursos, reclamado desde un extremo por los partidarios de aprovechar la evidente radicalizaci\u00f3n de las masas para dar un salto decisivo en el cambio social, y los m\u00e1s moderados que tem\u00edan al espectro de la guerra civil y confiaban en llegar a un acuerdo regresivo con la Democracia Cristiana. Ahora se ve con mucha claridad que esos contactos, por parte de la oposici\u00f3n no eran m\u00e1s que un recurso de distracci\u00f3n para ganar tiempo.<\/p>\n<p><strong>La CIA y el paro patronal.&nbsp;<\/strong>La huelga de camioneros fue el detonante final. Por su geograf\u00eda fragorosa, la econom\u00eda chilena est\u00e1 a merced de su transporte rodado. Paralizarlo es paralizar el pa\u00eds. Para la oposici\u00f3n era muy f\u00e1cil hacerlo, porque el gremio del transporte era de los m\u00e1s afectados por la escasez de repuestos, y se encontraba adem\u00e1s amenazado por la disposici\u00f3n del gobierno de nacionalizar el transporte con equipos sovi\u00e9ticos. El paro se sostuvo hasta el final, sin un solo instante de desaliento, porque estaba financiado desde el exterior con dinero efectivo. La CIA inund\u00f3 de d\u00f3lares el pa\u00eds para apoyar el Paro Patronal, y esa divisa baj\u00f3 en la bolsa negra, escribi\u00f3 Pablo Neruda a un amigo en Europa. Una semana antes del golpe se hab\u00eda acabado el aceite, la leche y el pan.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos d\u00edas de la Unidad Popular, con la econom\u00eda desquiciada y el pa\u00eds al borde de la guerra civil, las maniobras del gobierno y de la oposici\u00f3n se centraron en la esperanza de modificar, cada quien a su favor, el equilibrio de fuerzas dentro del ej\u00e9rcito. La jugada final fue perfecta: cuarenta y ocho horas antes del golpe, la oposici\u00f3n hab\u00eda logrado descalificar a los mandos superiores que respaldaban a Salvador Allende, y hab\u00edan ascendido en su lugar, uno por uno, en una serie de enroques y gambitos magistrales a todos los oficiales que hab\u00edan asistido a la cena de Washington.<\/p>\n<p>Sin embargo, en aquel momento el ajedrez pol\u00edtico hab\u00eda escapado a la voluntad de sus protagonistas. Arrastrados por una dial\u00e9ctica irreversible, ellos mismos terminaron convertidos en ficha de un ajedrez mayor, mucho m\u00e1s complejo y pol\u00edticamente mucho m\u00e1s importante que una confabulaci\u00f3n consciente entre el imperialismo y la reacci\u00f3n contra el gobierno del pueblo. Era una terrible confrontaci\u00f3n de clases que la hab\u00edan provocado, una encarnizada rebati\u00f1a de intereses contrapuestos cuya culminaci\u00f3n final ten\u00eda que ser un cataclismo social sin precedentes en la historia de Am\u00e9rica.<\/p>\n<p><strong>El ej\u00e9rcito m\u00e1s sanguinario del mundo.&nbsp;<\/strong>Un golpe militar, dentro de las condiciones chilenas, no pod\u00eda ser incruento. Allende lo sab\u00eda. No se juega con fuego, le hab\u00eda dicho a la periodista italiana Rossana Rossanda. Si alguien cree que en Chile un golpe militar ser\u00e1 como en otros pa\u00edses de Am\u00e9rica, como un simple cambio de guardia en la Moneda, se equivoca de plano. Aqu\u00ed, si el ej\u00e9rcito se sale de la legalidad. habr\u00e1 un ba\u00f1o de sangre. Ser\u00e1 Indonesia. Esa certidumbre ten\u00eda un fundamento hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>Las fuerzas armadas de Chile, el contrario de lo que se nos ha hecho creer, han intervenido en la pol\u00edtica cada vez que se han visto amenazados sus intereses de clase y lo han hecho con un tremenda ferocidad represiva. Las dos constituciones que ha tenido el pa\u00eds en un siglo fueron impuestas por las armas y el reciente golpe militar era la sexta tentativa de los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os.<\/p>\n<p>El \u00edmpetu sangriento del ej\u00e9rcito chileno le viene de su nacimiento, en la terrible escuela de la guerra cuerpo a cuerpo contra los araucanos, que dur\u00f3 300 a\u00f1os. Uno de los precursores se vanagloriaba, en 1620, de haber matado con su propia mano, en una sola acci\u00f3n, a m\u00e1s de 2.000 personas. Joaqu\u00edn Edwards Bello cuenta en sus cr\u00f3nicas que durante una epidemia de tifo exantem\u00e1tico, el ej\u00e9rcito sacaba a los enfermos de sus casas y los mataba con un ba\u00f1o de veneno para acabar con la peste. Durante una guerra civil de siete meses en 1891, hubo 10.000 muertos en una sola batalla. Los peruanos aseguran que durante la ocupaci\u00f3n de Lima, en la guerra del Pac\u00edfico, los militares chilenos saquearon la biblioteca de don Ricardo Palma, pero que no usaban los libros para leerlos, sino para limpiarse el trasero.<\/p>\n<p>Con mayor brutalidad han sido reprimidos los movimientos populares. Despu\u00e9s del terremoto de Valpara\u00edso, en 1906, las fuerzas navales liquidaron la organizaci\u00f3n de los trabajadores portuarios con una masacre de 8.000 obreros. En Iquique, a principios del siglo, una manifestaci\u00f3n de huelguistas se refugi\u00f3 en la teatro municipal, huyendo de la tropa y fue ametrallada: hubo 2.000 muertos. El 2 de abril de 1957 el ej\u00e9rcito reprimi\u00f3 una asonada civil en el centro de Santiago causando un n\u00famero de v\u00edctimas que nunca se pudo establecer, porque el gobierno escamote\u00f3 los cuerpos en entierros clandestinos. Durante una huelga en la mina de El Salvador, bajo el gobierno de Eduardo Frei, una patrulla militar dispers\u00f3 a bala una manifestaci\u00f3n y mat\u00f3 a seis personas, entre ellas varios ni\u00f1os y una mujer encinta. El comandante de la plaza era un oscuro general de 52 a\u00f1os, padre de cinco ni\u00f1os, profesor de geograf\u00eda y autor de varios libros sobre asuntos militares: Augusto Pinochet.<\/p>\n<p>El mito del legalismo y la mansedumbre de aquel ej\u00e9rcito carnicero hab\u00eda sido inventado en inter\u00e9s propio de la burgues\u00eda chilena. La Unidad Popular lo mantuvo con la esperanza de cambiar a su favor la composici\u00f3n de clase de los cuadros superiores. Pero Salvador Allende se sent\u00eda m\u00e1s seguro entre los carabineros, un cuerpo armado de origen popular y campesino que estaba bajo el mando directo del presidente de la rep\u00fablica. En efecto, s\u00f3lo los oficiales m\u00e1s antiguos de los Carabineros secundaron el golpe. Los oficiales j\u00f3venes se atrincheraron en la escuela de Sub-oficiales de Santiago y resistieron durante cuatro d\u00edas, hasta que fueron aniquilados desde el aire con bombas de guerra.<\/p>\n<p>Esa fue la batalla m\u00e1s conocida de la contienda secreta que se libr\u00f3 en el interior de los cuarteles la v\u00edspera del golpe. Los golpistas asesinaron a los oficiales que se negaron a secundarlos y a los que no cumplieron las \u00f3rdenes de represi\u00f3n. Hubo sublevaciones de regimientos enteros, tanto en Santiago como en la provincia que fueron reprimidas sin clemencia y sus promotores fueron fusilados para escarmiento de la tropa. El comandante de los coraceros de Vi\u00f1a del Mar, coronel Cantuarias, fue ametrallado por sus subalternos. El gobierno actual ha hecho creer que muchos de esos soldados leales fueron v\u00edctimas de la resistencia popular. Pasar\u00e1 tiempo antes de que se conozcan las proporciones reales de esa carnicer\u00eda interna, porque los cad\u00e1veres eran sacados de los cuarteles en camiones de basura y sepultados en secreto. En definitiva, s\u00f3lo medio centenar de oficiales de confianza, al frente de tropas depuradas de antemano, se hicieron cargo de la represi\u00f3n.<\/p>\n<p>Numerosos agentes extranjeros tomaron parte en el drama. El bombardeo del palacio de la Moneda, cuya precisi\u00f3n t\u00e9cnica asombr\u00f3 a los expertos, fue hecho por un grupo de acr\u00f3batas a\u00e9reos norteamericanos que hab\u00edan entrado con la pantalla de la operaci\u00f3n Unitas, para ofrecer un espect\u00e1culos de circo volador el pr\u00f3ximo 18 de septiembre, d\u00eda de la independencia nacional. Numerosos polic\u00edas secretos de los gobiernos vecinos, infiltrados por la frontera de Bolivia, permanecieron escondidos hasta el d\u00eda del golpe y desataron una persecuci\u00f3n encarnizada contra unos 7.000 refugiados pol\u00edticos de otros pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>Brasil, patria de los gorilas mayores, se hab\u00eda encargado de ese servicio. Hab\u00eda promovido, dos a\u00f1os antes, el golpe reaccionario en Bolivia que quit\u00f3 a Chile un respaldo sustancial y facilit\u00f3 la infiltraci\u00f3n de toda clase de recursos para la subversi\u00f3n. Algunos de los empr\u00e9stitos que han hecho los Estados Unidos al Brasil han sido transferidos en secreto a Bolivia para financiar la subversi\u00f3n en Chile. En 1972, el general William Westmoreland hizo un viaje secreto a La Paz, cuya finalidad no se ha revelado. No parece casual, sin embargo, que poco despu\u00e9s de aquella visita sigilosa, se iniciaran movimientos de tropa y material de guerra en la frontera con Chile y esto dio a los militares chilenos una oportunidad m\u00e1s de afianzar su posici\u00f3n interna y de hacer desplazamientos de personal y promociones jer\u00e1rquicas favorables al golpe inminente.<\/p>\n<p>Por fin, el 11 de septiembre, mientras se adelantaba la operaci\u00f3n Unitas, se llev\u00f3 a cabo el plan original de la cena de Washington, con tres a\u00f1os de retraso, pero tal como se hab\u00eda concebido: no como un golpe de cuartel convencional, sino como una devastadora operaci\u00f3n de guerra.<\/p>\n<p>Ten\u00eda que ser as\u00ed, porque no se trataba de tumbar a un gobierno, sino de implantar la tenebrosa simiente del Brasil, con sus terribles m\u00e1quinas de terror, de tortura y de muerte, hasta que no quedara en Chile ning\u00fan rastro de las condiciones pol\u00edticas y sociales que hicieron posible la Unidad Popular. Cuatro meses despu\u00e9s del golpe, el balance era atroz: casi 20.000 personas asesinadas; 30.000 prisioneros pol\u00edticos sometidos a torturas salvajes, 25.000 estudiantes expulsados y m\u00e1s 200.000 obreros licenciados. La etapa m\u00e1s dura, sin embargo; a\u00fan no hab\u00eda terminado.<\/p>\n<p><strong>La verdadera muerte de un presidente.&nbsp;<\/strong>A la hora de la batalla final, con el pa\u00eds a merced de las fuerzas desencadenadas de la subversi\u00f3n, Salvador Allende continu\u00f3 aferrado a la legalidad. La contradicci\u00f3n m\u00e1s dram\u00e1tica de su vida fue ser al mismo tiempo, enemigo cong\u00e9nito de la violencia y revolucionario apasionado y \u00e9l cre\u00eda haberla resuelto con la hip\u00f3tesis de que las condiciones de Chile permit\u00edan una evoluci\u00f3n pac\u00edfica hacia el socialismo dentro de la legalidad burguesa. La experiencia le ense\u00f1\u00f3 demasiado tarde que no se puede cambiar un sistema desde el gobierno sino desde el poder.<\/p>\n<p>Esa comprobaci\u00f3n tard\u00eda debi\u00f3 ser la fuerza que lo impuls\u00f3 a resistir hasta la muerte en los escombros en llamas de una casa que ni siquiera era la suya, una mansi\u00f3n sombr\u00eda que un arquitecto italiano construy\u00f3 para f\u00e1brica de dinero y termin\u00f3 convertida en le refugio de un presidente sin poder. Resisti\u00f3 durante seis horas, con una metralleta que le hab\u00eda regalado Fidel Castro y que fue la primera arma de fuego que Salvador Allende dispar\u00f3 jam\u00e1s. El periodista Augusto Olivares, que resisti\u00f3 a su lado hasta el final, fue herido varias veces y muri\u00f3 desangr\u00e1ndose en la Asistencia P\u00fablica.<\/p>\n<p>Hacia las cuatro de la tarde, el general de divisi\u00f3n Javier Palacios logr\u00f3 llegar al segundo piso, con su ayudante, el capit\u00e1n Gallardo y un grupo de oficiales. All\u00ed, entre las falsas poltronas Luis XV y los floreros de dragones chinos y los cuadros de Rugendas del sal\u00f3n rojo, Salvador Allende los estaba esperando, estaba en mangas de camisa, sin corbata, y con la ropa sucia de sangre. Ten\u00eda la metralleta en la mano.<\/p>\n<p>Allende conoc\u00eda bien al general Palacios. Pocos d\u00edas antes, le hab\u00eda dicho a Augusto Olivares que aquel era un hombre peligroso que manten\u00eda contactos estrechos con la Embajada de los Estados Unidos. Tan pronto como lo vio aparecer en la escalera, Allende le grit\u00f3: \u201cTraidor\u201d y lo hiri\u00f3 en una mano.<\/p>\n<p>Allende muri\u00f3 en un intercambio de disparos con esta patrulla. Luego, todos los oficiales, en un rito de casta, dispararon sobre el cuerpo. Por \u00faltimo, un suboficial le destroz\u00f3 la cara con la culata del fusil. La foto existe: la hizo el fot\u00f3grafo Juan Enrique Lira, del peri\u00f3dico El Mercurio, el \u00fanico a quien se permiti\u00f3 retratar el cad\u00e1ver. Estaba tan desfigurado, que a la se\u00f1ora Hortensia Allende, su esposa, le mostraron el cuerpo en el ata\u00fad, pero no permitieron que le descubriera la cara.<\/p>\n<p>Hab\u00eda cumplido 64 a\u00f1os en el julio anterior y era un Leo perfecto: tenaz, decidido e imprevisible. Lo que piensa Allende s\u00f3lo lo sabe Allende, me hab\u00eda dicho uno de sus ministros. Amaba la vida, amaba las flores y los perros y era de una galanter\u00eda un poco a la antigua, con esquelas perfumadas y encuentros furtivos. Su virtud mayor fue la consecuencia, pero el destino le depar\u00f3 la rara y tr\u00e1gica grandeza de morir defendiendo a bala el mamarracho anacr\u00f3nico del derecho burgu\u00e9s, defendiendo una Corte Suprema de Justicia que lo hab\u00eda repudiado y hab\u00eda de legitimar a sus asesinos, defendiendo un Congreso miserable que los hab\u00eda declarado ileg\u00edtimo pero que hab\u00eda de sucumbir complacido ante la voluntad de los usurpadores, defendiendo la libertad de los partidos de oposici\u00f3n que hab\u00edan vendido su alma al fascismo, defendiendo toda la parafernalia apolillada de un sistema de mierda que \u00e9l se hab\u00eda propuesto aniquilar sin disparar un tiro. El drama ocurri\u00f3 en Chile, para mal de los chilenos, pero ha de pasar a la historia como algo que nos sucedi\u00f3 sin remedio a todos los hombres de este tiempo y que se qued\u00f3 en nuestras vidas para siempre.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-75\" src=\"http:\/\/revistapoema21.files.wordpress.com\/2016\/12\/imagen-7-n5.png\" alt=\"\" width=\"1614\" height=\"626\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"Yo pisar\u00e9 las calles nuevamente - Pablo Milan\u00e9s\" width=\"790\" height=\"593\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/e92-HUbGBSo?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p><strong>Fuente: Prodavinci<\/strong>&nbsp;|&nbsp;9 de septiembre, 2013: <a href=\"http:\/\/prodavinci.com\/2013\/09\/09\/artes\/el-golpe-contra-salvador-allende-contado-por-garcia-marquez\/\">http:\/\/prodavinci.com\/2013\/09\/09\/artes\/el-golpe-contra-salvador-allende-contado-por-garcia-marquez\/<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>13 de septiembre de 1980: Premio Nobel de la Paz a Adolfo Perez Esquivel. \u201c\u2026.Porque s\u00e9 que nadie puede sembrar con los pu\u00f1os cerrados. Para sembrar es necesario abrir las manos. Quiero agradecer a todos Ustedes, al Comit\u00e9 Nobel por esta alta distinci\u00f3n a los humildes de Am\u00e9rica Latina\u2026\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Chile, el golpe y los gringos. 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